OMMMM…

Ser constantes en el entrenamiento claramente ha rendido sus frutos: además de los callos en sus manos, FMZ se están poniendo fuertes y cada vez les ligan más cosas en las paredes de Pirqa… a Zutana hasta las movidas de techo, que eran su horrible debilidad. Sintiéndose muy capas y valientes han empezado a ir a la roca. Y resulta que allí, en ocasiones, les ha dado la impresión de que todo sucede distinto: el bonito estilo de Mengana se va al carajo cuando empieza a temblarle la pierna (la popular “moto”); Zutana, con su cara de palta (que es para foto), se olvida de todo lo que aprendió; Fulana ajusta como nadie se imagina. ¡Hola, miedo! En la escalada, clásica  o deportiva, el miedo tiene diferentes motivos, pero el más común es el susto de caerse. A muchos les aterra el vértigo, la sensación de vacío que se siente al caer y/o el hecho de sufrir algún accidente. En tradicional es peor, porque los seguros los has puesto tú… o tu cordada. Eso, precisamente, le sucedió a Mengana en “Los Drakos deben estar locos” (una ruta tradicional en Las Viñas) mientras escalaba en pink point[1]: su cara de terror junto con el “gritito” que pegó les hizo notar a sus compañeras que no la estaba pasando tan bien, por decir lo menos… 12921938_10156623833015167_86552431_o Pese al susto (¡obvio!), la nuez que la sostuvo estaba buenaza; la reacción de Fulana, que aseguraba, fue inmediata; y la caída de Mengana fue “limpia”: no trató de pegarse a la pared (con lo que seguro se raspaba toda), no agarró la cuerda (lo que hubiera hecho probablemente que se queme las manos)… en suma, no se sacó la mugre. Pero igual: ¡¡qué miedo!! ¿Y ahora? ¿FMZ deberán dedicarse únicamente al Boulder? (¿y mejor si no muy alto?) No lo creo. Si bien a las tres les gustan los Boulder (es más, hace poquito también se frustraron en los de Las Viñas que, por cierto, encontraron al toque chequeando www.toposperu.com), también comparten su amor por las paredes, las fisuras, los paisajes bonitos y las caminatas largas. Bueno, a estas últimas no hay modo de evitarlas, digamos 😉 Entonces, en sus largas conversas post training, FMZ han llegado a la conclusión de que al miedo, siendo inevitable, es importante tenerlo como aliado. Han empezado a buscar información al respecto y encontraron que en la escalada, el miedo “a caerse” se relaciona también –además del vértigo- con el fracaso, la frustración, la sensación de lo desconocido, entre otros… Estos temores pueden estar asociados inclusive a nuestra forma de ser o de enfrentar el mundo. Por ejemplo, el qué tanto confiamos en nosotros mismos, qué tanto nos computamos, o qué tanto nos exigimos sin sentido de la realidad (“yo debería ser más alta”, “esta presa debería ser mejor”). Todo eso puede jugarnos en contra cuando escalamos. “La mente del escalador debe ser inquebrantable”, dice cierto fulano por ahí. Y claro, uno/a debería lograr que no importen los problemas ni los rollos emocionales que tenga y que -a fin de cuentas- te friegan la escalada: desde hacerte perder la concentración, tener temblor en brazos y/o piernas, olvidarte de respirar, hacer mal todo lo que sueles hacer bien, quedarte en blanco o, incluso, entrar en pánico y hasta bajarte de “La Esfinge” cuando ya estás allí. Entonces, es importante preparar nuestra cabeza en todo sentido, ya que será determinante  en nuestra forma de atacar una ruta y en cómo comportarnos durante o después de una situación complicada.  Es importante reconocer el miedo y saber cómo actuar ante él. Obvio que siempre ayuda el tomar todas las medidas de seguridad necesarias (usar casco, verificar el equipo, chequear a tu cordada, etc.), para así calmar nuestras mentes e ir más confiados o tranquilos. Aquí les dejamos algunos enlaces interesantes que FMZ encontraron y que, de un modo u otro, ayudan a trabajar la cabeza: http://sherpagranada.com/perderelmiedoacaerenescaladaavolar , http://blog.tatoo.ws/miedo-escalada/ https://programalince.wordpress.com/2012/09/18/se-puede-superar-el-miedo-en-la-escalada-experiencias/ http://www.barrabes.com/actualidad/preparacion-fisica/2-6844/entrenamiento-escalada-9-destrezas-psicologicas.html Y acá también un libro muy paja que algunos de los escaladores más experimentados que entrenan en Pirqa les recomendaron: http://www.edicionesdesnivel.com/static/pdf/ediciones_desnivel_guerreros_de_la_roca.pdf Como se dice un poco en ese libro, las prácticas de respiración son básicas (a eso sirven, por ejemplo, el yoga o la meditación) y sirven para que las cabezas escaladoras aprendan a ser serenas y a usar los miedos a su favor. 12896222_10156623827190167_280310875_o En el caso de FMZ, les funciona buenazo (además) el tener la palestra de Pirqa, en la que puedes ir “de primero” (y, por tanto, caerte), y poner en práctica los “trucos” para detectar tu miedo, las caídas para no aterrarse frente a ellas, el enfoque/ la concentración, y la respiración controlada. Ommmm…           [1] O sea, usando los seguros y cintas puestas por Fulana, que fue de primera. Para informarse mejor sobre la jerga o argot escalador, se puede consultar: http://cumbresaustrales.blogspot.pe/2008/05/lenguaje-de-escalada-bsico.html

Leave a Reply