COMPRANDO EQUIPO

¡Lo queremos todo! Hace tres meses, cuando Mengana y Zutana decidieron incursionar en la escalada, no tenían equipo alguno. Sin embargo, Mengano, quien practica este deporte desde muy joven, al verlas tan interesadas, cual Papa Noel sacó una bolsa llena de distintos modelos y tallas de “pies de gato” (zapatos de escalada), algunos nuevos; otros ya usados. Y ¡oh, maravilla! las dos consiguieron así sus primeros “gatos”. Con eso ya tenían para boulderear todo lo que quisieran y empezar su aventura. Conforme fueron metiéndose más en esta práctica, se dieron cuenta que para meterse a la roca se necesita mucho más que un par de gatos. Un arnés, una placa freno, un mosquetón de seguridad, una cuerda y un casco son indispensables, entre otras cosas, como levas, nueces, cintas y expresses para los ascensos en deportiva y tradicional. Por suerte, Fulana tiene equipo  suficiente para lo que se han propuesto hacer por ahora, pero igual era claro que ¡debían ir de compras! Entonces, empezaron a visitar algunas tiendas que existen en Lima y averiguar cuáles son las mejores marcas,  qué equipo es el más cómodo y sobre todo cuáles son los mejores precios…Y sucedió lo que suele pasar cuando una chica va de compras: ¡¡querían comprarlo tooooodo!! (jajaja) “Paciencia, les han recomendado sus viejos amigos escaladores, en nuestras épocas era mucho más yuca conseguir equipo… incluso nos lo teníamos que construir”. Muchos de ellos recuerdan entre risas que, dada la escasez, solían usar los fabulosos “pies de rata”, esas zapatillas blancas de lona para educación física, en lugar de pies de gato. Como se sabe, en los ochentas e inicios de los noventas, la escalada en Perú recién empezaba a tener adeptos, de modo que no era nada fácil conseguir equipo. En ese entonces, se conseguía cuando alguien viajaba al exterior (casi siempre a Gringolandia), cuando alguien les hacía el favorzaso de traérselos, o cuando su ingenio y creatividad se los permitía.
_MG_9560_11

"Pies de rata" y algo del equipo (pitones, nueces y tricam) construido por Enrique Prochazka, pionero de la escalada en el Perú.

Felizmente las cosas son harto distintas ahora. Por un lado, existen varias tiendas en Lima bastante abastecidas con lo requerido para la práctica de este deporte. La de Pirqa es una de ellas. Allí FMZ encontraron una amplia diversidad en cuanto a precios, modelos y marcas de todo lo mencionado anteriormente y compraron sus primeros arneses, placas freno y mosquetones de seguridad. Por otro lado, con solo un “clic” uno puede encargarse cualquier cosa. El “juguete” que necesite (¡o, simplemente, quiera!) para agregar a su equipo o “rack” de escalada. Por cierto, algunas de las muchas tiendas que hay que chequear siempre, sobre todo en tiempo de ofertas, son las siguientes: www.rei.com, http://www.decathlon.es, http://www.auvieuxcampeur.fr, https://www.campmor.com y http://www.mgear.com entre otras. Cabe decir que en la tienda de Pirqa también se venden prendas de vestir y accesorios lindos como pañuelos multifunción y las magneseras. Estas últimas inclusive son fabricadas aquí en Lima por Pirqa, bajo la gestión de tres chicas escaladoras: Rosamaría Velasco, Gabriela Urmeneta y Marí Retamozo, quienes recogieron un montón de comentarios y sugerencias para diseñar la magnesera ideal. _K7A2099Para quienes no la tienen clara, las magneseras son bolsitas de tela que se sujetan a la altura de la cintura, muy usadas entre los que practican escalada tipo Boulder (poca altura, mucha dificultad). Su función principal es conversar el magnesio o tiza, ese polvo que usan también los gimnastas para evitar el sudor de las manos. Gracias al magnesio, mientras el escalador o escaladora avanza por la ruta podrá tener las manos secas para una mejor adherencia a las presas. Las de Pirqa, además de bonitas, están muy bien diseñadas: tienen un mecanismo para cerrarse mientras no las usas y así evitar que el magnesio se demarre mientras escalas o cuando está en  tu mochila o cartera; además, cuentan con una capa intermedia de polar para que el magnesio no se desperdicie, una liguita para poner el cepillo de limpiar las presas, etc. (Puedes ver aquí más modelos  https://www.facebook.com/media/set/?set=a.973688066037909.1073741844.316658118407577&type=3 ). 12356652_973688366037879_2528922016812088503_o FMZ, en su calidad de mujeres, se han fijado en cosas que estas magneseras tienen y que seguro casi ningún hombre ha visto: el cinturón con colores intercambiables para combinar con tu ropa o demás equipo; la variedad de diseños que tienen (inclusive algunos muy divertidos como para niños), y sobre todo el bolsillo pequeño a uno de sus lados (¡superfuncional!) y  donde Fulana guarda, por ejemplo, la llave de su locker; Mengana, su anillo; y Zutana, una de las cuchucientas cosas que las mujeres cargan consigo. Ahora que Mengana y Zutana ya están equipadas con lo mínimo necesario, junto con Fulana, están haciendo la chancha para comprar una cuerda nueva, la que esperan estrenar pronto en la roca 😉 ¡No te pierdas en siguiente post de FMZ! Síguelas en el blog de Pirqa.

One thought on “COMPRANDO EQUIPO

  1. De una carta en Camachotón, hace una década:
    “Yo empecé haciéndome nueces de
    > aluminio en los setentas y pasé a forjar pitoncitos de hierro dulce,
    > luego aprendí a templar y los hice de acero hasta que el VW de mi
    > viejo dejó de funcionar y me quedé sin materiales, ya en los tempranos
    > 80s. También fabriqué friends hasta la fatiga (del material) y a
    > combazos convertí piolets de 1920 en Terrordactyls de 1975 hechos en
    > casa -con uno de ellos hice la cascada del San Andrés, 10m verticales
    > + 10 extraplomaditos, con un solo crampón, en 1981. (Que por favor
    > alguien lúcido explique a los jóvenes camachodependientes qué era la
    > Cascada del San Andrés).
    >
    > Finalmente, estaba en camino de forjar mi primer parapente y de coser
    > mis primeros mosquetones cuando me interrumpió la paternidad, como ya
    > he anotado antes. Creo que felizmente, porque desde que abrí un largo
    > en 1978 (la Pared Gris bajo la Pirinola) usando candados a falta de
    > mosquetones, perdí muchas neuronas. Manejar el abundante llavero con
    > una sola mano era una vaina.
    >
    > Hacia esa época estaba de moda espantar a burgueses, proletarios y
    > abuelas con largos tramos desprotegidos liderados en driza de 10mm
    > comprada en la ferretería de la esquina. Pero nunca me atreví a hacer
    > lo que hizo mi primo Pepe, que se fabricó un casco de papier maché.
    >
    > No sé por qué me viene a la memoria el nombre de Sasasasamuel, hombre
    > valiente pero que necesitaba un casco como nadie lo ha necesitado
    > jamás. A Samuel las piedras lo buscaban. Claro que su cabeza
    > correspondía ansiosa a esas búsquedas y aún cuando cayera
    > perfectamente de pie, se las arreglaba para golpearse el cráneo. Se
    > dice que en medio de tal amor rocoso cierta vez llegó a golpearlo en
    > la mitra un meteorito confundido que pasaba por Canchacalla.
    >
    > Ya no se me ocurre nada”.

Leave a Reply